Bienvenidos todos a este blog que servirá como diario y repositorio de los contenidos que se imparten en la asignatura Sistemas de Información en la Organización de la ULPGC.
Mi nombre es Alejandro Oliva y me encargaré de cargar en este blog las entradas correspondientes a las sesiones de clase que se darán en la asignatura con el objeto de mantener una síntesis de los conocimientos adquiridos en todas ellas.
Esta introducción se complementa con la primera sesión de teoría de la asignatura en la que, como no podía ser de otra manera, se trabaja la organización, concepto básico y fundamental para esta materia.
Empecemos por definir el concepto clave, organización. Entenderemos que una organización es aquella entidad que posee un conjunto de recursos (en sentido amplio, tanto materiales como inmateriales), que se coordinan para la consecución de un objetivo preestablecido, actuando bajo el marco de unas normas.
Desgranemos pues esta definición. Cuando hablamos de recursos nos podemos encontrar recursos materiales, aquellos que son tangibles, e inmateriales como pueden ser el conocimiento o la imagen de marca. Además, uno de los recursos clave dentro de cualquier organización son las personas.
Estos recursos deben operar conjuntamente en la persecución de unos objetivos, que deben ejercer de guía a la hora de establecer estrategias y asignar los recursos disponibles. Además, se utilizarán como base a la hora de determinar los resultados y establecer un control sobre el rendimiento.
Centrándonos en las organizaciones, las podemos clasificar de diversas formas atendiendo a distintos criterios existentes:
Según su tamaño:
- Organizaciones grandes
- Organizaciones medianas
- Organizaciones pequeñas
Según el fin:
- Organizaciones con ánimo de lucro
- Organizaciones sin ánimo de lucro
Según su estructura:
- Organizaciones formales
- Organizaciones informales
Según el tipo de administración (en relación a la toma de decisiones):
- Organizaciones centralizadas: las decisiones recaen en un grupo concreto (o una sola persona)
- Organizaciones descentralizadas: se delegan las decisiones y cada individuo o grupo tiene determinada potestad para decidir algunos aspectos
- Organizaciones coordinadas: funciona como un híbrido de las anteriores, con decisiones tomadas por grupos menores pero con flujo de información bidireccional
Además, hay que tener en cuenta que las distintas organizaciones pueden poseer diferentes formas jurídicas, desde el empresario individual o autónomo hasta los distintos tipos de figuras societarias que existen: Sociedad Limitada, Sociedad Anónima, etc.
Dentro de las organizaciones podemos distinguir diferentes niveles de gestión. En principio tenemos nivel transaccional (operatividad
diaria), nivel operativo (control y supervisión), nivel táctico (planificación y
traducción de objetivos de L/P en planes a C/P, además de análisis) y nivel
estratégico (líneas estratégicas de gestión del negocio).
Sin embargo, cada vez es más sencillo que confluyan los niveles operativo y
transaccional (en una tarea de proceso y control), así como los niveles táctico y
estratégico, donde esperar a una decisión del Consejo de Administración puede
suponer llegar tarde y por ello el nivel táctico cada vez adquiere más
importancia.

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